Wednesday, December 21, 2016

Convocatoria de Honduras





“HE TENIDO LA DISTINCIÓN DE RECIBIR UNA INVITACIÓN PARA SER PARTE DE UN SELECTO GRUPO DE EXPOSITORES EN UNA CONFERENCIA PROMOVIDA POR LA UNIVERSIDAD FRANCISCO MARROQUÍN DE GUATEMALA, PARA ABORDAR EL TEMA DE MODA EN LOS CÍRCULOS INTERNACIONALES: CIUDADES LIBRES.”

RICARDO VALENZUELA
Image result for JESS LEE WESTERN PHOTOS
Cuando este escrito aparezca en pantalla de las computadoras de mis amigos, yo estaré participando en un singular evento en la bella isla de Roatán ubicada en la costa de Honduras. He tenido la distinción de recibir una invitación para ser parte de un selecto grupo de expositores en una conferencia promovida por la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, para abordar el tema de moda en los círculos internacionales: Ciudades Libres.
Cuando recibí tal distinción de parte de Giancarlo Ibarguen, rector de esa prestigiada institución, realmente me sorprendió pues el resto de los expositores son brillantes estrellas en el firmamento de asuntos internacionales, jurídicos, urbanísticos, con experiencias en todos los rincones de nuestro globo, lo que me provocara pensar era poco mi arsenal para enriquecer tal evento. Mi duda se hizo aun más grande cuando tuve la oportunidad de ver la lista de participantes conjugando profesionales de todo el mundo sedientos de escuchar el potencial, los detalles y, en especial, las posibilidades reales de llevar este concepto del mundo de las ideas a las realidades.




Después de comentar con mis socios, Michael Strong y Kevin Lyon, quienes también participan como expositores, me proporcionaron los elementos necesarios para aceptar la invitación ya seguro de contar con los “ingredientes” especiales que deban de sazonar este potaje. Me afirmaban; “nadie más apropiado para tocar el tema que alguien que ha sufrido en carne propia afectaciones de ranchos y expropiaciones de bancos de parte del gobierno. Nosotros seremos la teoría y tú la vivencia.”
Estaré frente a este auditorio para dar inicio a tan interesante jornada. Me estaré presentando no como un experto en derecho internacional, tampoco como sabio de la planificación urbana, o diseño de infraestructura. Me describiré como un hombre de negocios que ha navegado por los furiosos mares de las burocracias en diferentes países del mundo y, en especial, pecando de inmodestia, afirmaré conocer con profanidad ese elusivo concepto del desarrollo económico y La Riqueza de las Naciones que solo se da en medio de la libertad.
Un hombre que ha tenido la fortuna de nacer, crecer y desarrollarse en una región del mundo realmente excitante; la zona fronteriza entre México y los EU. Esa zona que se identificara hace años como la de mejores posibilidades a nivel mundial y que en estos momentos se ha convertido en una zona de guerra. Cómo desde niño me intrigara las abismales diferencias entre estos dos países que fueran inspiración para aquel famoso libro titulado: “Vecinos Distantes”. Estaré también narrando la jornada que me condujera a emigrar a los EU, lo que provocara me metamorfosis intelectual para arribar al desconocido campo del liberalismo económico, el gran secreto entre la riqueza de pocos y la pobreza de muchos.
Describiré cómo, hace más de veinte años, Milton Friedman me liberara de la venda sobre mis ojos que me cegaba ante realidades innegables, cuando me aconsejara no tomar como ejemplo la historia de los EU para el desarrollo económico de México, sino dirigiera una mirada firme hacia ese milagro llamado Hong Kong. Fue cuando claramente pude entender que la prosperidad de los pueblos, emerge o no consecuencia de sus niveles de libertad económica con los que gobiernos abrazaban a sus poblaciones. Las buenas contra las malas reglas, como afirma Paul Romer.
Desde mi primera visita a esa impresionante ciudad, me convertí en un apóstol dedicado a predicar el evangelio de la libertad económica como la fórmula ausente en los primeros doscientos años del México independiente, que nos postraron en la pobreza que aun nos esclaviza. El largo laberinto recorrido durante tantos años en búsqueda de esa mágica poción que provocara las ideas se hicieran realidades, pincelando ese país que los mexicanos hemos soñado. El México desarrollado, rico, justo, libre, pero siempre, como el agua que se nos escurre entre las manos, se nos escapa hacia el mundo de los imposibles.
El proceso exploratorio que me condujo a entender que, para alcanzar el ideal de la libertad y sus consecuencias, lejos de poder contabilizar a los gobiernos como aliados, tristemente tenemos que identificarlos como el obstáculo más importante de la ruta hacia la prosperidad. Pero también me ha creado la conciencia de que todas las opresiones tienen límites, plazos y consecuencias. El testimonio de los pueblos cansados de ello y en busca de sus destinos, es la efervescencia que en estos momentos cubre al mundo árabe.
Sin embargo, en mi agitado tránsito en busca de la preciada fórmula que no solamente lograra establecer el esquema de libertad, lo hiciera a pesar de los gobiernos pero sin confrontarlos, siento he llegado a convertirme en un pacífico guerrillero blandiendo la bandera de la libertad económica. Soy ahora parte de una guerrilla cuyas armas son la razón, la lógica y la verdad, envueltas en un novedoso esquema legal que le da vida a las Ciudades Libres y, como consecuencia, emerge la elusiva prosperidad, la riqueza de las naciones y redituables negocios para quienes participen.
Fue siguiendo una cita del gran James Allen; “solo cavando y cavando sin descanso que se encuentra el oro y los diamantes,” como encontré la ruta que me ha llevado a este puerto de esperanza que, en mi opinión, es ese milagroso medicamento para tratar y curar la mas horrenda enfermedad de los pueblos; la pobreza. Antes de ceder la palabra a participantes del calibre de Enrique Gershi, coautor del libro, “El Otro Sendero”, escrito en sociedad con el gran Hernando de Soto, Patri Friedman, nieto del admirado Milton Friedman y otros, explicaré la forma en que, utilizando acuerdos internacionales de los cuales México forma parte, se puede establecer, en el territorio mexicano, una ciudad libre y privada cubierta con un esquema legal basado en la Common Law de Hong Kong o Singapur.
Expondré luego mi sueño, compartido con Newt Gingrich, de transformar esa zona de guerra que es la línea fronteriza entre México y EU plagada de narcos, contrabandistas de almas, de armas, ilusiones rotas de gente en busca de un mejor futuro, en una región cuajada con una serie de ciudades libres que, al igual que en China, sean las responsables del verdadero despegue económico de nuestro país con la esperanza de contagiar al resto de la geografía nacional. Finalmente le enviaré un saludo y mi admiración al presidente Porfirio Lobo, arquitecto de la primera ciudad libre en América Latina
Post a Comment