Monday, December 19, 2016

ECOMENTIRAS

Alberto Mansueti


“El hielo de los polos se derrite” vocean los eco-alarmistas del “cambio climático”, que se meten en su casa de Ud., por los tele-canales History, NatGeo, Discovery, y otras fuentes en esa línea: asustar al público. Pues resulta que simplemente no hay base científica para semejante declaración. Más bien los hechos duros, registrados según técnicas rigurosamente científicas, apuntan en sentido contrario.



En septiembre de 2014, la NASA se vio obligada a informar los resultados de su medición en la capa de hielo marino de la Antártida (Polo Sur): 20,14 millones de Km2, la mayor extensión conocida desde que se hacen mediciones confiables, hace más de tres décadas. Y en 2013 y 2014, el hielo en el Ártico (Polo Norte) también creció: el mínimo de verano, septiembre de 2014, fue de 5.02 millones de Km2, o sea 1,6 millones más que en 2012.

“Los osos polares se extinguen”, también nos amedrentaron los militantes de la “Lista Roja de Especies Amenazadas”, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), creada en 1963 para hacer un “inventario” sobre la conservación de todas las especies animales y vegetales en el planeta. Ahora es uno de los más agresivos batallones de combate del IPCC, Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, establecido por la ONU en 1988.

Pero como ha ocurrido en otros casos, el temor es infundado. Ante las críticas de grupos, redes y organizaciones de “eco-escépticos”, la UICN se vio obligada a admitir que “cometió algunos errores de cálculo”, porque la población de osos polares en el mundo es ahora 4 a 5 veces más grande que hace 50 años: eran unos 5.000, y ahora son unos 25.000. El Dr. Michell Taylor, biólogo canadiense, que se especializa en osos polares, informó que los habitantes indígenas de ciertas zonas árticas se ven obligados a cazarlos, para controlar su crecimiento numérico, una amenaza real para una especie biológica en particular: la especie humana, las familias residentes en esas tierras, que a los eco-mentirosos les importa un rábano.

Los programas de la televisión para niños pintan a nuestros pequeños una imagen idílica y romántica de los osos polares, y de cuanto animal suelto haya por el mundo, presentándoles como seres inofensivos, amables y cariñosos. Pero en la realidad no es así. Hay una Agenda oculta, claramente política: dibujan a los animales como “humanizados”, para avanzar las leyes que les confieren “derechos”. Y el público infantil es el más fácil de manipular.

En 2008 estalló el “Climategate”: la mentira del “calentamiento global”, propagandizada ampliamente por el IPCC., quedó al descubierto, cuando se filtraron unos Emails intercambiados entre “científicos” de EE.UU. y del Reino Unido, claramente probatorios de fraudes en las cifras, y en muchos casos de una grosera manipulación de datos, con la finalidad de “proteger” las hipótesis políticamente útiles, y ponerlas a salvo, aunque de manera fraudulenta, respecto de comprobaciones realmente científicas, que cuestionaban severamente o negaban de plano las especulaciones alarmistas.

La conspiración dejó de ser una “teoría paranoica”, para convertirse en un hecho innegable e indiscutible. Los Emails trajeron a la luz toda clase de maniobras de descrédito contra los verdaderos científicos “eco-escépticos”, de diversas y variadas disciplinas, para impedirles publicar en las “revistas arbitradas”, cuya imagen de seriedad profesional quedó gravemente lesionada. Y para negarles u obstaculizarles asimismo a estos científicos “disidentes” su merecido acceso a cátedras en Universidades influyentes, a las nominaciones para premios y reconocimientos, promociones, etc.

Algunos afectados han reconocido la autoría de Emails sorprendentes pero muy ilustrativos del lote, por ej. algunos que hablan sobre llamadas telefónicas de tipo inquisitorial a medios “afines” como la BBC, recriminando agriamente a sus editores haber “permitido” publicarse un informe algo incómodo para las tesis políticas del IPCC. Otros Emails hablan de algunos científicos que presionan a empresas como Siemens, Esso y Exxon, a fin de obtener dinero “para sus investigaciones”. En algunos Emails sus autores expresan su alegría por la muerte del eco-escéptico australiano John Lawrence Daly en 2004, o su deseo de "dar una paliza" al también eco-escéptico Patrick Michaels, del Instituto Cato.

Otros comentan en privado sus dudas sobre las especulaciones, publicadas y repetidas hasta la saciedad, en apoyo de las teorías políticas del “cambio climático”. No obstante ello, ofrecen plenas seguridades de que jamás revelarán en público sus dudas, a fin de no comprometer la causa que todos defienden en común. Cualquier semejanza con estilos mafiosos, vale preguntar, ¿es mera coincidencia? Estos “científicos”, ¿no se parecen a “Los Soprano”?

El escándalo estalló fuerte en las redes de Internet, pero no pudo ser ignorado u ocultado por la “gran prensa mundial”: New York Times, Washington Post o Die Welt, que presentaron después su versión maquillada del asunto, muy distorsionada, conforme sus Agendas ideológicas, desinformativas y adoctrinadoras.

¿Pero qué fines persiguen? ¿Cuáles son sus trasfondos ideológicos? Además de ir contra la verdad, van contra el capitalismo y la religión cristiana. Van por un eco-socialismo global, en un Nuevo Orden Mundial, tras un desarrollo “sostenible”, o sea: mínimo, tan reducido y restringido como decidan Los Jefes Supremos. Un desarrollo energético, industrial y económico en grado muy bajo, compatible con “los límites del crecimiento”, como decía el Club de Roma en los años ’70. Neo-Malthusianismo; no es progresismo, al contrario: es retrocesismo. Nos retroceden a una próxima Edad de Piedra.

Por ej. repiten que “hoy las imágenes reemplazan a las palabras”; porque nos quieren des-alfabetizar, para llevarnos a la “nueva Era” de las pinturas tipo “rupestres” (en rocas), en las cavernas. Quien lee, cuestiona; eso no quieren. Y van también por un Neo-paganismo global, el “mundo Post-Cristiano”.


Dios mediante, en próximos artículos seguiremos con las Eco-mentiras. Porque capitalismo y cristianismo son inseparables. Pero lamentablemente, los defensores del capitalismo, y la enorme masa de los cristianos en general, lo ignoran. Lo saben en cambio, y muy bien, sus enemigos declarados: los enemigos del capitalismo, y los enemigos del cristianismo.
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