Thursday, November 3, 2016

Obscenidad y populismo



Aquelarre Económico

José Manuel Suárez Mier[1]

Image result for cowboys and cattle

Al igual que el juez de la Suprema Corte de EU Potter Stewart cuando afirmó en una decisión emitida en 1964 que no podía definir la pornografía pero que “la reconocería en cuanto la viera,” a mí me sucede lo mismo con el populismo: me resulta difícil, categorizarlo, pero lo identifico de inmediato al verlo.

Esta laguna la intentan llenar varios textos de reciente hechura que emprenden la tarea de definir el populismo, esfuerzo oportuno ahora que el director del FBI ha revivido, por causas incomprensibles y justo en las vísperas de nuestro Día de Muertos, la abominable candidatura de DonaldTrump.

 
What Is Populism de Jan Werner-Müller y The Populist Explosion: How the Great Recession Transformed American and European Politics de John Judis surgen al mismo tiempo, mientras que la revista Foreign Affairs (FA) le dedica al “poder del populismo” la portada y siete sugestivos ensayos de su último número del año.

Los economistas hemos estudiado el populismo en Latinoamérica de tiempo atrás porque su potente y letal embrujo sedujo a nuestra región desde que nos liberamos de la tutela de las potencias coloniales, culminando recientemente con los trabajos de Rudi Dornbush y Sebastián Edwards.

Las aportaciones analíticas que aparecenahora, lo hacen desde una perspectiva conceptual política e histórica y con un amplio espectro geográfico, incluyendo una entrevista con Marine Le-Pen, líder del Frente Nacional francés que apoya la salida de su país de la UE siguiendo el ejemplo de Brexit, y la candidatura de Trumpen EU.

Müller identifica tres características del populismo: primero, su anti-elitismo y su tajante crítica a los liderazgos establecidos en política, economía y cultura; segundo, su anti-pluralismo, al detentar exclusividad en representar al “pueblo;” finalmente, es excluyente, pues el “pueblo” es sólo quienes apoyan al líder, la orwelliana noción a la que recurrió AMLO en su reciente alusión a la Rebelión en la Granja.

Judis, como yo, se tropieza al especificar con precisión el populismo, y afirma que “no hay un conjunto de características que defina exclusivamente a los movimientos, partidos y personas a los que llamamos populistas,” y agrega que el “populismo no es una ideología sino una lógica política, una forma de pensar sobre la política.”

De esta manera y como yo ilustré en una serie de artículos publicados en septiembre de 2010 sobre la larga historia del populismo en EU, empezando por su tercer Presidente Thomas Jefferson(1801-09), Müller concluye que hay populismo de izquierda que enfrenta a “la gente” contra las élites.

Pero también lo hay de derecha, en el que “la gente” acusa a las instituciones vigentes de favorecer ilegítimamente a un tercer grupo, ya sea de extranjeros o de minorías étnicas o económicas, como “Wall Street.” Este es el tipo de populismo que Trump despliega desde el inicio con sus diatribas contra los inmigrantes mexicanos.

Judis explica cómo el populismo surge originalmente en EU al mero inicio de su vida como nación independiente y a diferencia de lo que cree Trump, que su país ha sido objeto de abuso en su relación comercial con el resto del mundo, fue una exitosa exportación, primero a América Latina y eventualmente también a Europa.

La tradición populista de EU renace de tiempo en tiempo pues nunca se extinguió,  como lo muestran la aparición en los ’30s del demagogo de Luisiana Huey P. Long –a quien comparé con AMLO en una nota publicada en el Washington Post[2]-, el racista George Wallace en los ’60s, y Ross Perot y Patrick Buchanan en los ’90s.

Ambos libros son lectura útil aunque pierda Trumppues el corrosivo populismo que ha invocado no se evaporará con su derrota. Pero en caso de que gane, son lectura obligada pues muestran cual sería la partitura con la que gobernaría el obsceno y populista demagogo.


[1] El autor es consultor en economía y finanzas en Washington DC, y ha sido catedrático en varias universidades de México y Estados Unidos. Correo: aquelarre.economico@gmail.com

Post a Comment